El hombre que vendió el mundo - Vera Galindo

Exposición TFG’s ESDA en el Cuarto Espacio

El hombre que vendió el mundo - Vera Galindo

El pasado 13 de Diciembre se inauguró en el el Cuarto Espacio (Calle del Coso, 44, Zaragoza) la exposición de Trabajos de fin de grado de la promoción de 2017 de la Escuela Superior de Diseño de Aragón (ESDA).

“El hombre que vendió el mundo”, mi proyecto, está ahí.

Es un album ilustrado infantil, dirigido a un público de entre 7 y 10 años de manera más específica y a todo aquel que pueda sentir mínimo interés por el libro ilustrado en general.

La intención última es que una vez leído, el lector siga planteándose cual es, o son, el posibles final/finales. Sus principales objetivos son invitar a la reflexión, estimular la creatividad y hacerlo todo ello por medio de la diversión y el entretenimiento.

El título, así como la idea principal del álbum, surge de una canción de David Bowie, The man who sold the world (1970), queriéndo hacer un homenaje, más que al artista, a la canción en particular, mundialmente conocida y versionada.

Además, previamente se llevó a cabo un estudio previo con niños de las edades mencionadas realizándoles una encuesta que serviría, aparte de para dotar de contenido al libro, para valorar  el interés suscitado entre el público al que va dirigido.

La exposición permanecerá hasta el final de este mes de Enero, así que ¡Aún tienes tiempo!
El hombre que vendió el mundo - Vera Galindo

El pasado 13 de Diciembre se inauguró en el el Cuarto Espacio (Calle del Coso, 44, Zaragoza) la exposición de Trabajos de fin de grado de la promoción de 2017 de la Escuela Superior de Diseño de Aragón (ESDA).

“El hombre que vendió el mundo”, mi proyecto, está ahí.

Es un album ilustrado infantil, dirigido a un público de entre 7 y 10 años de manera más específica y a todo aquel que pueda sentir mínimo interés por el libro ilustrado en general.

La intención última es que una vez leído, el lector siga planteándose cual es, o son, el posibles final/finales. Sus principales objetivos son invitar a la reflexión, estimular la creatividad y hacerlo todo ello por medio de la diversión y el entretenimiento.

El título, así como la idea principal del álbum, surge de una canción de David Bowie, The man who sold the world (1970), queriéndo hacer un homenaje, más que al artista, a la canción en particular, mundialmente conocida y versionada.

Además, previamente se llevó a cabo un estudio previo con niños de las edades mencionadas realizándoles una encuesta que serviría, aparte de para dotar de contenido al libro, para valorar  el interés suscitado entre el público al que va dirigido.